serie: invitados
visión: Dar a conocer la historia filatélica del ecuador

Por: Alfredo Fuentes Roldán

 

El formidable desarrollo de las comunicaciones humanas en menos de un siglo, tiene en los sellos de correo la más genuina representación y en ellas puede seguirse paso a paso ese movimiento que superando el largo camino terrestre, fluvial y marítimo, institucionalizó el correo e hizo del avión la máquina prodigiosa que ha achicado el mundo y lo ha proyectado hacía el infinito.

A finales del siglo XIX y en los albores del siglo XX muy pocos creen en el avión y en las posibilidades que encierra, pero en la primera década de este siglo el progreso es evidente, tanto que en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) cambian bruscamente las estructuras militares, pues los en debles aparatos aéreos mecánicos obligan a cerrar la contienda y con la paz en sus alas inician una etapa en que el transporte de personas, correo y objetos rompe todas las fronteras, enlazando ciudades y países. La riqueza de motivos en las emisiones de sellos postales dedicadas expresamente para este nuevo sistema de transporte y el crecíente número de vuelos da origen a la Aerofílatelia, especialidad en el coleccionísmo de sellos de correo aéreo, tarjetas postales, cartas postales, aerogramas, cubiertas voladas crónicas, documentos, cachets, marcas, viñetas, como recuerdo y permanente constancia de una hazaña que abre la puerta a los itinerarios fijos regularizadores de un servicio que se impone por sí mismo.

En los años treinta y cuarenta, el avión ya no es novedad para nadie: aumenta potencia, velocidad, seguridad, autogiro, el dirigible asombra por sus atrevimientos técnicos. Los primeros vuelos se multiplican. Son continentales. Las nuevas rutas llevan a la gente y al correo a todas partes con rapidez y ya no es proeza dar la vuelta al globo terrestre en contadas horas, por impulso de las líneas comerciales de aviación.
La Segunda Gran Guerra Mundial (1939-1945), es ganada por el avión que, asociado a otros elementos formados a su rededor, rompe la barrera del sonido y ayuda a llegar a otros planetas.

Contemporáneamente, algunos sostienen que la temática o especialización ha perdido actualidad, no porque haya envejecido vertiginosamente, ni que haya disminuido en importancia, sino que por el contrario, su avance ha sido tan espectacular, que en los días que vivimos, lo que comenzó siendo la parte de un todo, ha llegado a absorber el espectro en su totalidad, con el incréible empuje de la aviación que nadie pudo prever. Otros creen que el hecho histórico del correo es uno solo y que habiéndose actualizado permanentemente por la necesidad del servicio. no abandona con todo los cauces impuestos por su naturaleza y tanto vale la ultramoderna forma supersónica quizás también aeroespacial, como la anciana y tradicional del coche con tracción animal que supervive aún en los lugares de mayor adelanto, para remarcar la paradoja y simultáneamente dejar líbre el camino para otros primeros vuelos que siempre habrá por nuevas rutas, nuevos servicios, nuevas máquinas, nuevas transportadoras, nuevas e ímpostergables necesidades.

Sea de esto lo que fuere y sin tornar partido por ninguna posición, hemos de ser neutrales y ubicar el asunto en su justa dimensión.

El correo aéreo, como uno de los logros conseguidos por el hombre de hoy y la temática de la Aerofilatelia, como el depósito viviente de los esfuerzos humanos por cruzar el aire hermanando a los pueblos, ha demostrado la solidez de su posición, que conforma una figura irreemplazable.

AVIACION Y PRIMEROS VUELOS
La aceronovegacíón en el Ecuador tiene un remoto antecedente con el asombroso y arriesgado vuelo que el quiteño José María Flores realizó en 1842 a bordo de un rudimentario globo sobre la ciudad capital. Después, dos o tres ascensiones del mismo y de extranjeros, mantiene la vigencia de los aeróstatos y lleva la novedad a otras ciudades del país.

En 1912 el primer avión vuela en el Ecuador. Es un "Farman" motor de 50 HP., con el que el chileno Eduardo Molina hace demostraciones en Guayaquil. Le seguirán el ecuatoriano Cosme Renella Barbato, en 1913, con el célebre aparato "Patria I"; en 1915, otro piloto chileno, Clodomiro Figueroa, con dos máquinas, una de las cuales ha sido construida por él mismo; y, en 1919, el ecuatoriano Pedro Traversari que cierra el período de vuelos locales de demostración, como espectáculo, sobre el puerto principal, como son todos los de esa época, con un avión que lo ha diseñado y construido siguiendo el ya famoso tipo Blériot. Todos estos vuelos cumplieron a cabalídad sus fines: divulgar el conocimiento del avión e interesar a la gente en sus grandes proyecciones. Circularon hojas volantes, crónicas, noticias de prensa y tarjetas postales recordatorias con la fotografía del piloto y de la máquina que si no fueron voladas. hacen constancia del hecho.

En noviembre de 1920 tiene lugar el primer vuelo Interprovincial desde Guayaquil a través de la Cordillera de los Andes hasta Cuenca, con el avión "Telégrafo 1 " piloteado por Elia Líut que conduce el Primer Correo Aéreo en el Ecuador. Luego, extendiéndose hasta abril de 1921, el piloto Ferruccio Guicciardi, en el mismo avión, volará desde Cuenca hasta Tulcán, llevando casi siempre la valija de correspondencia especial y terminará la asombrosa jornada en Cali-Colombia.

El piloto francés Marc Guitenny en el avión "Quito" hará en 1921 un vuelo local sobre la Capital, sin llevar valija.

De 1922 a 1924 los pilotos instructores de la Misión Italiana en la Primera Escuela Militar de Aviación, comienzan vuelos en la provincia del Guayas, avanzando a otras del litoral. Uno,de ellos, Atilio Ganzini, realiza el primer vuelo directo Guayaquil - Quito.
Desde 1926. los pilotos militares ecuatorianos Mantilla, Vélez, Borja, Monge, individualmente o en escuadrilla, comienzan a unir Costa, Sierra y Oriente, estableciendo rutas y transportando correo. Como demostración de su adelanto, en su oportunidad, conducirán sus máquinas fuera del territorio nacional a varios países americanos.

Cuando la Sociedad Colombo-Alemana de Transp- Aéreos (SCADTA), que tenía ya una gran hoja de servicios en el país vecino, formaliza un contrato con el Gobierno nacional en 1928 para establecer "el servicio de transportes aéreos a lo largo de la costa del país", queda autorizada para iniciar operaciones y con ello comienza poderosamente la aviación comercial en el país, no solo en las incipientes vías nacionales sino también en las internacionales, pues el correo aéreo regular enlaza el Ecuador con Colombia, Panamá, Norteamerica y, eventualmente. Europa.

Casi al mismo tiempo la compañía norteamericana Pan American Airways Inc. que, con una subsidiaria operaba en Perú, contrata con el Gobierno la conexión con ese país. Más tarde, transformada en "Panagra", establece el vuelo regular con Panamá, EE.UU. y después con Chile, Argentina y Uruguay. La Competencia terminará con Scadta, y Panagra tendrá un monopolio de New York a Montevideo, cerrando el círculo continental por Río de Janeiro y las Antillas.

Para 1930 ya se construyen los aeropuertos de Guayaquil y Quito con lo que el transporte aéreo de pasajeros y correo, dentro y fuera del país, tiene un gran crecimiento.
El vuelo combinado avión-dirígible entre Ecuador y Alemania en 1932 lleva piezas postales comunicando en ambos sentidos los puntos finales de la ruta del Zeppelin. Con el dirigible Hindenburg, en 1936. se hacen envíos aéreos rápidos y direc. tos a través del Atlántico en conexión con Panagra hacia la costa del Pacífico.

La Sociedad Ecuatoriana de Transportes Aéreos -SEDTA-, en 1935, es la primera empresa nacional con capitales alemanes que viene a revolucionar el transporte de pasajeros y correo con el legendario Junkers cuyas alas cubren todo el terrítorio ecuatoriano- donde su nombre se hace famíliar.

ANDESA da el primer paso firme a las líneas comerciales ecuatorianas en 1946 y AREA abre para el Ecuador una nueva era en 1959. uniendo Quito con Guayaquil mediante el avión Fairchild-jethélice.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el avance de las comunicaciones aéreas no tiene paralelo. La aviación militar acusa progresos notables. Crece el número y la calidad de empresas comercia. les nacionales, ayudando a que el Ecuador se coloque al mismo nivel que otros países y las líneas europeas, favorecidas con los adelantos tecnológicos, aumentan frecuencias y volumen con sus grandes aviones, constituyéndose en el servicio básico e indispensable para recorrer el mundo. Y aunque parezca extraño, siguen existiendo primeros vuelos por su misma naturaleza, por la ruta, por la máquina, por la transportadora. El camino Iniciado por el pequeño avión con motor de 50 HP. no ha concluido con los poderosos y sofisticados -DC-10 o Jumbo 747, sino que sigue amplíándose interminablemente.

SELLOS POSTALES PARA CORREO AEREO
En 1865 se emiten las primeras estampillas postales para cubrir las necesidades de la Administración de Correos de entonces, que ofrece al usuario el transporte de cartas y encomiendas por vía terrestre y en escala menor, por vía fluvial o marítima. Aunque lento, es también regular el servicio marítimo al exterior siempre con enlace en Guayaquil.
Al producirse los primeros vuelos, llevan valija con cubiertas conmemorativas casi exclusivamente, pues el servicio es especial y ocasional. Para el franqueo o porte de correos se utilizan las únicas estampillas disponibles a la fecha. Aparte de las cubiertas de colección, ahora escasas, y que tienen el carácter de clásicas (1920-1930). hay alguna correspondencia personal y pocas de relación comercial o de negocios.

El contrato del Gobierno con SCADTA (1928), regulariza el servicio y comienza el empleo de sellos postales aéreos específicos, que en este caso emite la empresa pues no tiene subvención oficial y está autorizada a cobrar el porte para el transporte de correspondencia vendiendo sus propias estampillas, las usadas en Colombia, con el sobrecargo "Ecuador-Provisional" que se ha hecho famoso. Al año siguiente, la serie "Definitiva" Impresa en Alemania por la transportadora, con motivos nuestros, es la que comienza la lista de sellos aéreos especializados. Por necesidad del servicio y la premura del tiempo, las cubiertas SCADTA tienen franqueo doble: a) sellos de correo ordinario con los nuevos de correo aéreo; y b) mixto, sellos colombianos y ecuatorianos para el servicío ordinario.

La primera serie emitida directamente por el Gobíerno aparece en 1929. reproduciendo el avión Fairchild-71 de Panagra que hace el primer vuelo directo comercial Quito - Guayaquil.

Establecida así la distinción entre correo ordinario y correo aéreo, las emisiones comienzan a hacerse para las dos clases y, sin embargo, del mayor volumen que va tomando el transporte aéreo, indefectiblemente las series se componen con estampillas para uno y otro.

Aparte de los repugnantes y antifilatélicos s obrecargos, con los que mucho se ha exagerado. la Dirección de Correos tiene en su haber exitosas realizaciones con las estampillas del Telégrafo 1 y su propietario J.A. Castillo, TAME, LUFTHANSA, astronáutica mundial, conquista de la Luna, pero, generalmente ha desaprovechado motivos y oportunidades múltiples, para destacar efemérídes, además de enaltecer técnica 'y estéticamente los sellos aéreos.

CUBIERTAS CONMEMORATIVAS.
Todo momento pasan de mano en mano, sobres y más sobres. dentro de- un universo que los usa en miles de formas, colores, materiales, para guardar, envolver, transportar todo lo que cabe en la imaginación y en las posibilidades. Si alguien colecciona sobres, debería dedicar su vida entera a reunirlos y nunca alcanzaria a tener una colección completa.
Por exclusión, no todos los sobres que nos entrega el cartero son coleccionables filatélicamente hablando, hay sobres especiales y otros que son comunes.

Quienes coleccionan sobres de Primer Día de Emisión, exigen que la cubierta tenga no sólo el sello postal que sale a luz, sino el cachét o matasello alusivo, con fecha de identificación y la viñeta que grafíca el acontecimiento. Una temática de¡ país o mundial, es altamente apreciada por su valor y su belleza.

Los sobres de Primeros Vuelos son la historia de la Aviación Ecuatoriana, pues cada pieza es el compendio de un hecho trascendental que dejó de ser el viaje de un piloto conduciendo una máquina, para constituirse en el mejor documento vivo que nunca pierde actualidad y más bien, con el transcurso del tiempo, va tomando un relieve y una importancia que quizá pasó desapercibida en el momento de producirse. El sobre es la crónica por excelencia, la fotografía perdurable, el eslabón que ata el pasado con el presente, la justificación de una realidad que se produjo bajo una serie de circunstancias de tiempo y de espacio, el recuerdo imperecedero de un hombre y una fecha no simplemente referencíal, sino el determinado minuto de su vida nacida en el ayer y conservada en la lozanía de un sobre volado que bien podría, en estos términos, parangonarse con una pieza de museo, única o repetida en contados ejemplares, sin necesitar añadir nada a sus inscrípciones y estampillas. de porte, para hacerse conocer por lo que es y lo que vale.

De esta suerte, ya podemos advertir que se han juntado varios elementos para conformar- las piezas- 1) fecha, 2) vuelo, 3) avión, 4) piloto, 4-a) autógrafo, 5) transportadora, 6) número de piezas voladas. 7) cachét, 8) color de tinta del cachét, 9) viñeta y/o inscripción, 10) franqueo, 11) matasellos de la oficina de correos, 12) fecha de salida y de llegada en la ruta, 13) otros datos.

Dentro de estos límites encontramos claramente la figura formal y precisa de la que hemos venido hablando: una simple envoltura de papel que es volada en determinada fecha y que cumple los anotados requisitos.

Con las cubiertas así especificadas, tenemos la formación de extraordinarias colecciones, el estudio sistemático de las piezas la promoción de emisiones postales, la difusión de valores nacionales e internacionales, el verdadero conocimiento que del Ecuador se tiene en muchos países.

Del tema se han preocupado y lo han divulgado meritoriamente, entre otros: Meneses 1936, Gebauer 1936, Kessler 1936, Campaña 1937. Massida 1960 Levi-Castillo 1961, Harrís 1975, Tobón 1979 y mí padre César Fuentes Mera 1936, a quienes debemos gratitud y reconocimiento por haber fijado el concepto de la especialidad y dejarnos expedita una gran tarea por realizar.

Definitivamente, ha llegado el momento oportuno para detenernos a considerar en toda su profundidad el avance que el hombre ha experimentado y los adelantos a que ha llegado por obra del avión y del correo aéreo, en gracia a cuyo impulso, las metas fijadas se rompen de minuto en minuto y los alcances, no dejan de maravillarnos. Tanto nos hemos acostumbrado a ellos, que son parte de nuestro vocabulario diario y por eso les restamos importancia. Mas debemos revalorizar la materia, actualizarla si cabe y mantenerla constantemente en los sellos de correo aéreo puestos en manos de todo el mundo para memorizar la ilustracíon y su contexto, haciendo igual con las cubiertas que, caaa vez, reafirman su misión trascendental.

CONCLUSIONES
1. Si bien es cierto que a la presente fecha los primeros vuelos y vuelos especiales son cada vez menos frecuentes, es indudable que siempre existírán nuevas oportunidades que mantendrán abiertos los caminos del aire a las comunicaciones humanas, por lo que se recomienda a la Dirección General de Correos y a las sociedades filatélicas que mantengan viva la especialidad, emitiendo en cada ocasión tarjetas o enteros postales, sobres y sellos postales alusivos.

2. La bibliografía ecuatoriana es escasa. por lo que se recomienda a los especialistas investigar en la temática y aportar con sus estudios al mejor conocimiento de los sobres volados y de la aerofílateHa en general.

3. Recomendar que en las Exposiciones Fílatélicas se mantengan o se instituyan las secciones de: Colecciones de sobres ecuatorianos de primeros vuelos; Colecciones de sobres volados de todo el mundo y literatura aerofilatélica. 

4. Crear oficialmente el Premio "CESAR FUENTES MERA". instituido por la familia del ilustre aerofilatelista quiteño, entusiasta y esforzado propulsor de la temática en el país, presea que será discernida a la mejor colección de sobres ecuatorianos de primeros vuelos que se presente en las futuras muestras ecuatorianas.

5. Pedir a la Dirección General de Correos la emisión de una parte de estampillas con los pilotos y los aviones que hicieron la gran primera época aérea del Ecuador: Molína 1912, Renella 1913, Fíqueroa 1915, Traversari 1919, Liut 1920, Guíccíardi 1920, Canzini 1924, Mantilla 1930, Vélez 1930, Borja 1930, Monge 1932.

6. Solicitar a la Dirección General de Correos que emita una serio de sellos postales conmemorando los 55 años del Primer Raid de Circunvalación al Ecuador realizado por la escuadrilla militar de los pilotos Renella, Mantilla. Borja, Monge en 1932, ilustrándola con las fotografías de los pilotos y de¡ avión "Ecuador I"

7. Recomendar a la Fuerza Aérea Ecuatoriana que. en relación con la conclusión 6), en la fecha de lanzamiento realice un vuelo similar llevando cubiertas y cachéts alusivos.

8. Recomendar a la Dirección General de Correos que evite a todo trance resellos o sobrecargas, que dañan el sello postal y ocasionan grave descrédito al país.

9. Pedir a la Dirección General de Correos la emisión de sellos aéreos en series progresivas con los logotipos o distintivos y fechas iniciales de las compañías aéreas comerciales nacionales: Andesa 1946, Ateca 1947, Trasandina 1948. Area 1949. Santa 1950. Ecuatoriana 1957, Lia 1958, Tame 1952. Tao 1960. San 1964. Saeta 1966, Cóndor 1978.

10. Pedir a la Dirección General de Correos una emisión de estampillas, en series consecutivas, como reconocimiento a las líneas aéreas extranjeras que han servido y sirven al Ecuador, mostrando uno de sus aviones característicos y la fecha en que iniciaron sus rutas: Scadta, Atlantic 29, 1928; Panagra, D-C-7-8 El Interamericano, 1935; Sedta, Junkers, 1935; Braniff, D-C-7, 1948; Avíanca, Douglas -D-C-4,1945; KLM. 1957; Air France Jumbo 747. 1958; Iberia 1968; Lufthansa, DC-10, 1965; Lan Chile, Jet Caravelle, 1965; etc.

11. Tributar un voto de aplauso, afecto y simpatía al colega Justo P. Campaña Zúñiga que, desde su nativa Guayaquil. irradió al Ecuador todo y al mundo, su vocación y entrega. por la aerofilatelía .nacional a la que elevó y dignificó, consagrándose él mismo como un connotado especialista y ennobleciéndola con su ejemplar esfuerzo, por lo que el Primer Congreso Ecuatoriano de Filatelia, por unanimidad, lo declara "in-absentía" su Miembro Participante de Honor, extendiéndole al efecto, el Acuerdo correspondiente.

12. Expresar su aplauso al Presidente y todos los miembros del Club Fílatélico Guayaquil de 1977. y a Leo J. Harris, quienes ese año, dieron un importante paso en favor de la aerofilatelia ecuatoriana al editar el magnífico libro: "Primeros Vuelos y Vuelos Especiales del Ecuador, constituido desde entonces en el imprescindible auxiliar del coleccionista y su mejor fuente de información.

13. Excitar al 1. Concejo Municipal de Quito, para que en el Libro de Oro de la Quiteñidad, inscriba con caracteres de honor, los nombres de don Pedro Freile, don Salvador Bucheli y don Rafael Tobar, quienes en 1920 adquirieron en Europa un avión SPAD-VII bautizado con el nombre de "Quito 1" que hizo su primer vuelo de demostración piloteado por Elia Liut el 23 de enero de 1921. dando a lá Capital de la República la satisfacción de contribuir al establecimíento de la avíación en el, país.

14. Recomendar a la Fuerza Aérea Ecuatoriana, a la Dirección General de Correos y a FESOFIL, propicien y realicen un movimiento nacional de exaltación, homenaje y reconocimíento al Mayor Jacinto A. Vélez, único sobreviviente del grupo de alumnos fundadores en 1922 de la Primera Escuela Militar de Aviación, que al brevetarse, en 1924 alcanzó la Primera Antiguedad; después en el curso avanzado en 1926, en Italia, dejó muy en alto el nombre del Ecuador; que fue parte de la famosa Escuadrilla Militar de 1930 haciendo el primer vuelo directo Guayaquil - Quitó; y en ese mismo año, integró el escogido grupo de oficiales pilotos que con honor dejó establecidas las rutas aéreas en todos, las provincias. ecuatorianas.

15. Tributar un voto de aplauso a la Asociación Filatélica Ecuatoriana que. desde 1936, fecha de la Primera Exposición Filatélíca, en todas las muestras que ha realizado, ha colocado en preponderante sitial a la presentación de temas de aerofilatelia y, en su órgano oficial "El Coleccionista Ecuatoriano ha dado énfasis a la divulgación de esta importante especialidad.

 

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En 1917 fue enviado como parte de una misión norteamericana de observación a Francia. Su trabajo era de catalogar y clasificar los diversos métodos para la construcción de puentes y caminos de emergencia durante la guerra.

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